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Pastel bombón de coco



- And the winner isNigano Ni Pierdo por su papel en “Esta semana nos mantenemos”… je, je… mejor así que ganar ¿no? la verdad es que no me he portao demasiado bien…

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Soponcio es lo que por poco no me da a mí esta tarde cuando, estando yo tranquilamente en casa sin marido y sin niña, me llama éste último para informarme que, presa de un arranque de papitis aguda y por no contrariar los deseos de nuestra retoña de dos añitos, le ha comprado ¡una casa! ¿??¡¡!!

Una de juguete, claro está, pero resulta que el caprichito (sin llegar a entrar en el pequeño detalle del precio de tres cifras) ocupa casi la mitad de su dormitorio.

Dado que Álex no es dado a prometer en falso, cuando me ha comentado sobre la nueva adquisición, he pensado que se trataba de un malentendido telefónico, pero al verle entrar en casa con los cuatro costados de color naranja chillón, el tejadito verde y la peque arrastrando una bolsita con las piezas para el montaje y sin parar de repetir “a casita”… en fin… no podía creer lo que estaba viendo.

La cara de Sofía era un poema, igual que la mía al ver el armatoste semi-montado en su ya de por si abarrotada habitación.

Al ver la techumbre colocada… uff!!! Era peor de lo que pensaba…No he sabido si llorar o reir… afortunadamente he optado por lo segundo, pero sin poder evitar un tonillo de reproche… ¿Tan difícil es darse cuenta que en una habitación infantil de 9m2, con su respectiva cama, armario, cajonera, moto, piano, cesta de juguetes….no cabe una casa?

“Te das cuenta, es verde, como los colores del dormitorio…. La ha elegido ella porque esta era la suya” Ehhhh????.... Mejor no comments. Afortunadamente el vendedor es conocido y no pondrá problemas a la devolución, el motivo está claro: “¡¡Si vieras como se ha puesto mi mujer al verla montada!!” En fin, solo espero no causarle ningún trauma a la pequeña Sofía.

***


Ingredientes:

- 150 grs de coco rallado

- 150 grs de harina común
- 150 grs de azúcar
- 150 grs de chocolate blanco
- 150 ml de leche (en la receta original es leche de coco -de venta en "El Corte Inglés" y "Bon Preu")
- 1/2 sobre de levadura de repostería
- 3 huevos
- 150 g de mantequilla

Cobertura

- 100 grs chocolate fondant
- 100 ml nata 35% MG
- 30 grs mantequilla









Preparación:

Se separan las yemas y las claras de los huevos y se montan las claras con una pizca de sal. Cuando estén bien montadas, se les añade un tercio del azúcar y se sigue batiendo.

Las yemas se baten bien con el azúcar restante, mientras en el microondas se funde el chocolate blanco con la mantequilla, se deja entibiar y se añade a las yemas. Seguimos batiendo hasta que queda bien integrado en la masa. A continuación se añade la leche.

Se tamiza la harina, se mezcla con el coco rallado y la levadura y se va incorporando poco a poco a la masa.
Cuando este todo bien mezclado se van añadiendo las claras, poco a poco y mezclandolas con movimientos envolventes.
Se pincela un molde con aceite de girasol o mantequilla y se hornear a 175° unos 45-50 minutos.


Desmoldar cuando todavía esté tibio y dejar enfriar por completo. Preparar la cobertura calentando la nata en un cazo. Cuando llegue a ebullición, apartar del fuego y añadir el chocolate troceado y la mantequilla. Mezclar bien y cubrir el bizcocho. Decorar al gusto.

En la receta original, de Las recetas de mamá, la cobertura propuesta está preparada con chocolate blanco, manteca de cacao o mantequilla y coco rallado.
Yo opté por chocolate negro, y el sabor recuerda a los bombones de coco que se consumen en Navidad, pero mucho más fino.
Yo, que no soy para nada fan del coco, tengo que reconocer que quedó buenísimo. Álex que sí lo es lo puntuó con un 9. Y a la pequeña Sofía la tuve que convencer para que soltara el ultimo trocito después de haberse zampado una porción considerable. En fin, todo un éxito. Repetiré seguro.

Pastel de playa para Sofía



Después de varios meses de parón bloggero y cambios varios en mi vida, retomo la dieta y con ella la ilusión de aportar mi granito de arena a este proyecto personal.

Han sido meses convulsos, en los que he tenido cosas “más” importantes en las que pensar, y en los que la dieta quedó irremediablemente relegada a un segundo o tercer (o cuarto plano).
Ahora, con la llegada de septiembre, el mes de los buenos propósitos, veo la excusa perfecta para volver a contar mi experiencia y nutrirme de la de otros.

***


Este es el pastel que le preparé a Sofía para celebrar su segundo cumpleaños.

Sin lugar a dudas, la playa ha sido para ella el gran descubrimiento del año. No ha parado de repetir “a la playa, a la playa” durante semanas, y todavía aún nos  lo recuerda de vez en cuando… Así que no podía faltar un detalle playero.

La inspiración decorativa me vino visitando el blog francés Amuses Bouche, aunque las recetas de los diferentes ingredientes están cogidas de varios blogs españoles, con retoques personales.



Los ingredientes que se indican son para unas 16 raciones.
 
 




Para el Bizcocho:

9 huevos

300 grs. de harina

300 grs de azúcar

Un sobre de levadura

La ralladura de dos limones

Para el Almíbar:

150 ml agua

150 grs azúcar

Unas gotas de zumo de limón

Un chorrito de whisky (o cualquier otro licor que os guste)

Para la Trufa:

400 ml nata 35% MG (la de repostería)

300 grs chocolate fondant

Para la Crema Pastelera:

500 ml leche

125 grs azúcar

10 grs mantequilla

45 grs maizena

3 yemas de huevo

½ vaina de vainilla

½ ramita de canela

PREPARACIÓN:

Para el bizcocho (aconsejo prepararlo un día antes): Separar las yemas de las claras. Batir las yemas con una tercera parte del azúcar hasta que doble el volumen.

Montar las claras con una pizca de sal y añadir poco a poco el resto del azúcar sin parar de batir.

Añadir suavemente las claras a las yemas, con movimientos envolventes pero sin batir.

Incorporar suavemente la harina y la levadura tamizadas, y la ralladura de limón.

Verter en un molde previamente engrasado y cocer el bizcocho unos 25 minutos a 180ºC.

Apagar el horno cuando transcurra el tiempo de cocción, dejando el bizcocho 5 min. más con la puerta del horno abierta. Sacar del horno, dejar enfriar, desmoldar una vez frío y cortar en 4 discos.

Otra opción sería hornearlo en dos moldes diferentes y cortarlos por la mitad. Ese fue mi caso, ya que no dispongo de moldes tan altos.

Para la trufa (preparar con 24h antelación): Poner la nata en un cazo al fuego, justo cuando arranque a hervir apartar el cazo del fuego y añadir el chocolate troceado. Remover hasta la completa disolución del chocolate y reservar. Una vez frío enfriar en la nevera un día entero.

Para que la trufa quede más esponjosa batir con la batidora de varillas.

Para la crema pastelera: Abrir la vaina de la vainilla y rascar el interior. Reservar junto con la vaina. Poner a fuego lento 375 ml de la leche, el azúcar, la mantequilla, la vaina abierta de la vainilla y “la carne” de la misma, y la canela.

Cuando llegue a ebullición, apartar del fuego y dejar infusionar para que se desprenda todo el sabor de la canela y la vainilla.

En otro cazo poner las yemas, e incorporar lentamente la Maizena. Añadir poco a poco la leche restante (125 ml) removiendo bien para que no queden grumos.

Colar la leche infusionada y añadir a las yemas, llevar a fuego suave y remover con una cuchara hasta que la crema cuaje y quede bien espesa. Es importante que el fuego esté muy suave, porque en caso contrario se corre el riesgo de que la crema se pegue en el fondo del cazo y se queme.

Para el almíbar: Cocer el agua, el azúcar y el limón durante 5 minutos. Fuera del fuego añadir un chorrito de licor (en mi caso fue whisky, pero con brandy o cualquier otro licor también queda muy bien)

Una vez preparados todos los ingredientes, montar la tarta. Bañar el primer piso con un poco de almíbar y untar con un tercio de la trufa. Tapar con la siguiente capa de bizcocho y repetir los pasos previamente descritos pero cambiando la trufa por la crema. Repetir estos pasos hasta cubrir las cuatro capas de bizcocho.

Cerrar la tarta y cubrir los laterales y la parte superior con el resto de la trufa. Refrigerar durante una hora para que los ingredientes se asienten. Sacar de la nevera y decorar al gusto.

En mi caso los laterales son de figuras de chocolate con leche con lluvia de crocanti de almendras (Vahiné) y figuritas de chocolate blanco. Para hacer las figuras se derrite el chocolate, se introduce en un cono de papel vegetal que utilizaremos a modo de manga pastelera, le cortamos la punta y dibujamos las formas que queramos sobre un papel vegetal. También podemos dibujar a lápiz los diseños que queramos y después darle la vuelta al papel vegetal. Aunque, como en mi caso, con utensilios como el Decopen de LÉKUÉ resulta más fácil…



La parte superior la decoré con almendras… y galletas trituras para simular la arena de la playa. Las sandalias están hechas con fondant de nubes… Uff todo un reto!! Pero eso será otra entrada. Aunque bajo mi criterio, mejor que las figuras se hagan en otro tipo de pasta, ya que el fondant de nubes quedó un pelín blando con el calor.

Tarta de chocolate y Coca-Cola




El mes de marzo ha sido un poco irregular y convulso, tanto a nivel dietético como de inspiración y antojos culinarios.

Han sido unas semanas de altibajos domésticos -más bajos que altos, cabe decir-, de despropósitos alimenticios, y sobre todo de descontrol a todos los niveles.

Así que, con más pena que gloria –aunque sin remordimientos- puedo decir que este mes pasó sin apenas avances con la dieta y sin recetas nuevas en mi haber.

Para complacencia de todos, y más concretamente la mía, diré que me he mantenido sin ganar ni perder.. y esto, hablando de dietas, ya es mucho….

En fin… todavía me resulta curioso hablar de dieta y nuevas recetas… aún me cuesta un pelo asociar ambos conceptos… y eso que el invento es mío!
Para romper un poco el hielo que ha generado este stand by, hablaré de una tarta que me sorprendió muy gratamente: La tarta de Chocolate y Coca-cola.




Dulce sin empalagar, densa pero melosa, provocativa, lasciva… hasta con un punto sexual, me atrevería a afirmar… En definitiva y para resumir todas las sensaciones que provoca en una sola palabra: exquisita. Y por si esto fuera poco, fácil de preparar.

Tan solo le pondría un pero: solamente apta para chocoadicts.

Yo la preparé aprovechando la celebración oficial del inicio de una convivencia, y fue todo un éxito. Solamente recibí un par de peros de alguna maniática al chocolate, pero todavía tengo dudas si esta discrepancia realmente se debió a una intolerancia a tan dulce ingrediente, o tal vez mi pastel ponía en absoluta evidencia al postre comprado en una pastelería... Y es que las comparaciones son odiosas, y más cuándo el anfitrión es tan resultón…

Especial mención y agradecimiento a Food and Cook por tan sabroso y sorprendente descubrimiento. Me quedo con su versión, de la que no realicé ni un solo cambio (algo difícil en mi, cabe decir). 100% perfecta.

Ingredientes:

• 250 gr. de harina con levadura.

• 300 gr. azúcar glasé

• 3 cucharadas bien colmadas de cacao en polvo (tipo Valor)

• 1 cucharadita de bicarbonato sódico

• 250 gr. Mantequilla

• 200 ml. Coca-cola

• 225 ml. Leche entera

• 2 Huevos batidos

• 1 cucharadita de extracto de vainilla

Cobertura:

• 200 gr. chocolate fondant

• 200 ml. nata liquida

• 65 gr. mantequilla

• 1 cucharada de Coca-cola


PREPARACIÓN:

En un cuenco tamizamos la harina, el azúcar, el cacao en polvo y el bicarbonato, mezclamos todos los ingredientes hasta que quede uniforme.

Batimos los huevos y le añadimos la vainilla liquida.


En un cazo vamos derritiendo la mantequilla, a fuego no muy fuerte ya que no debe hervir, y cuando esté liquida añadimos la Coca-cola, la dejamos que se mezcle bien unos minutos, seguidamente añadimos la leche y mezclamos bien unos segundos más, lo retiramos del fuego.

A este respecto, solamente haré una observación: nunca en mi vida había utilizado un taco entero de mantequilla para un solo pastel. El placer que esto me produjo fue realmente indescriptible!

En el cuenco que tenemos la mezcla de harina, añadimos los huevos batidos y la mezcla de mantequilla derretida, removiendo a la vez que lo añadimos. Mezclamos suavemente hasta obtener una masa sin grumos.

Lo echamos en un molde, previamente engrasado y enharinado, y lo introducimos en el horno a 175º durante 1 hora aproximadamente. Esto depende de cada horno, ir mirando con un palillo y cuando no se pegue nada en él, estará listo el pastel.

Cuando esté terminado lo dejamos en el horno unos minutos con la puerta abierta, así no romperemos la cadena de calor. Pasado este tiempo lo sacamos del horno y lo dejamos reposar, mientras nosotros preparamos la cobertura.

Para preparar la cobertura, derretir el chocolate al baño maría, añadir la nata y la mantequilla, hasta que quede una mezcla homogénea y aromatizar con la cucharada de Coca-cola.

En el momento de preparar esta tarta no disponía de aro metálico de diámetro graduable. Para poner la cobertura con éxito utilicé el invento que detallo a continuación:



Corté un papel vegetal por la mitad, y cada mitad la doblé para aumentar el grosor. Cerré con un poco de celo y unté cada una de las tiras resultantes con un poco de dulce de leche. Pegué las tiras al bizcocho con cuidado de no dejar espacios por donde pudiera colarse la cobertura, y dejando el lado del celo hacia arriba.
Añadimos la cobertura al pastel, que aún estará caliente, y lo dejamos enfriar un rato, sin mover. Cuando la cobertura comience a solidificarse lo metemos en el frigorífico. Desmoldar cuando lo vayamos a servir. Mejor prepararlo de un día para otro: acentúa los sabores.

Tarta de chocolate y nueces

Uuummm!! Delicious!

Realmente lo preparé antes de empezar la dieta, pero creo que merece la pena explicar su preparación.

La idea la tomé prestada de un restaurante cuya especialidad son la crêpes y algunos platos típicos argentinos. Nunca he llegado a preguntarles los ingredientes ni su preparación (no me atrevo, la verdad), pero mi incondicional insistencia a la hora del postre (¡siempre pido lo mismo!), ha hecho que intuya (creo que con alguna precisión) los sabores y elaboración de los ingredientes.

Mi particular receta de la TARTA DE CHOCOLATE Y NUECES




Ingredientes:

Bizcocho (el típico de "a partes iguales"):
3 huevos
1 vaso de leche
1 vaso de azúcar
1 vaso de aceite de girasol
3 vasos de harina
1 sobre de levadura en polvo
3 cucharadas de cacao puro (el valor del Mercadona es perfecto)
un puñadito de nueces peladas

Relleno
1 bote de dulce de leche espeso (el de la lechera no sirve, es demasiado líquido)
100 grs. de nueces peladas

Cobertura
100 g de chocolate de cobertura (el Nestlé me encanta!)
1/2 vasito de nata para montar
25 grs de mantequilla

Preparación
Primero se elabora el bizcocho. Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente. En un bol hondo batimos bien los huevos con el azúcar, añadimos la leche y después el aceite, batiéndolo todo bien.
Añadimos la harina y la levadura, tamizándolas en un cedazo para que se aireen y se elimine cualquier posible grumo. Mezclamos bien con movimientos envolventes y añadimos el puñadito de nueces, previamente reducidas a gránulos en el mortero o picadora.
Verter la mezcla en un molde redondo untado de mantequilla y hornear el bizcocho hasta que esté cocido (unos 20 min. aprox, a unos 190º. Se comprueba la cocción pinchando un utensilio de metal. Si esté sale limpio, el bizcocho está cocido. Si por el contrario sale con pequeños restos de masa, es sinónimo de que la masa está todavía cruda y debemos dejar cocer el bizcocho un poco más).
Una vez cocido el bizcocho, lo desmoldamos en una rejilla y lo dejamos enfriar.
Partimos el bizcocho por la mitad y lo rellenamos con una buena dosis de dulce de leche y espolvoreamos con el resto de nueces molidas (textura harinosa).
Tapamos la tarta y preparamos la cobertura calentando el chocolate al baño maría, retiramos del calor removiéndolo junto con la nata y la mantequilla, hasta conseguir una mezcla homogénea.
Por último cubrimos el bizcocho con la cobertura de chocolate. Decoramos con medias nueces y... a disfrutar!

De momento, mi favorito. Creo que merece la pena probarlo.